Fin de los privilegios de los políticos ¡Ya!

Fin de los privilegios de los políticos. ¡Ya!

¿Por qué un diputado con tan solo 7 años de ejercicio ya opta a la jubilación con todos sus derechos y un trabajador necesita 35 años?

Revolución social ¡ya!

¿Por qué si un español puede optar a una pensión máxima de 32.000 euros anuales, los políticos tienen pensiones vitalicias que pueden superar los 74.000 euros? ¿Por qué estas pensiones no son, como para el resto de los ciudadanos, incompatibles con otros sueldos de la Administración o con otras actividades económicas?

¿Por qué la retención de las nóminas de diputados y senadores es sólo del 4,5%?

Señales, pero ¿qué señales?

Se acaba el mes de febrero y empezamos la cuesta. La cuesta de la irresponsabilidad. Ahora nuestros gestores, ni cortos ni perezosos, se han dado cuenta de que tenemos que modificar el límite de velocidad, y ¡¡¡ cambiar todas las señales de tráfico !!! Prohibido robar

Pero ¿estamos tontos o qué? Nos están diciendo que hay que recortar el gasto público y resulta que nos vamos a poner a gastarnos el dinero en señales de tráfico. El año pasado le recortaron el sueldo a los funcionarios para reducir el gasto público, con la correspondiente campaña también de “estos son unos privilegiados”. A los jóvenes no les entregan las ayudas para vivienda porque no hay presupuesto. Se ha eliminado la ayuda a los parados, por problemas presupuestarios. Las bajas por paternidad no se han desarrollado completamente, por falta de presupuesto. Nos han amenazado con recortarnos las pensiones y obligarnos a jubilarnos a los 67 años, cotizando más años…

Y ahora, que hay que cambiar todas las señales de las carreteras… Mira, que se metan las señales por donde les quepa, porque es una vergüenza que ahora nos salgan con éstas.

¿Es que el sobrino de alguien es fabricante de señales, o tiene una concesión para fabricarlas? Porque si no, no lo entiendo cómo se puede hacer abiertamente este cambio.

Ya que es un cambio motivado por el control de la velocidad, limitemos la velocidad a 90 km/h, o mejor a 50 km/h. Y además, así podremos solucionar también nuestra contribución a las emisiones de CO2.

Además, eso sí, nos hemos dedicado a gastar el dinero en aeropuertos que no se llenan, a calumniar a los controladores, a los bomberos y a cualquier colectivo de trabajadores que se han manifestado para evitar que les recorten sus condiciones laborales. Tampoco hemos dejado de construir estaciones de alta velócidad faraónicas en medio de ningún lugar.

Y lo mejor de todo es que luego vendrá el siguiente gobierno y lo volverá a cambiar todo para el otro lado. O igual no, igual ya se han puesto de acuerdo para que en la próxima legislatura ya esté todo hecho, o a medio hacer. En cualquiera de los dos casos, una vergüenza.

Y todo esto pasa porque no nos enteramos o nos queremos enterar. Pues yo sí me entero. Y lo que todavía no sé es cómo lo puedo canalizar, pero tengo claro que este sistema no nos sirve a los ciudadanos. No me importa pagar impuestos, pero lo que me importa es que el dinero que es de todos, esta panda de profesionales de la política lo gaste como si no les costara ganarlo.

Así es que veo muchos cambios pequeños, pero pocos cambios importantes. El control de los recursos, de lo que se hace con ellos, no está en los ciudadanos, está en un grupo de poder que hace con ello lo que quiere. No están a nuestro servicio, están al servicio de intereses que no tienen que ver con los ciudadanos, y se dejan influenciar por los grupos de poder.

Las únicas señales que deberían cambiar son las que indican los privilegios de toda esta panda, que ellos sí que son privilegiados.

Multitud e Imperio

He leido varios libros desde entonces, y algunos han sido muy reveladores, como 1984. Pero empiezo a necesitar encauzar mis ideas sobre cosas como la organización política en España y en el mundo, para lo que necesito más tiempo.

Un autor muy revelador es Antonio Negri, del que estoy leyendo varios libros, que se pueden ver en mi biblioteca.

Negri está intentando describir la nueva forma en la que se ha transformado el proletariado comunista tras la post-modernidad, influida por los procesos que han hecho de ella un ente ahora llamado “multitud”. La multitud es un conglomerado de individualidades, una fuerza en red, que se opone al poder del Imperio en todos sus sentidos.

La aproximación de Negri a la conformación de esta multitud es muy idealista, llena de elementos positivos.

Papeleras de diseño

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Llevo viviendo en Barcelona más de 5 años y me he dado cuenta de que el diseño juega un papel importante en la ciudad: las tiendas, las calles, la ropa, cualquier artilugio creado por el municipio intenta servir de escaparate de las nuevas tendencias, de la modernidad.

El colofón son las papeleras instaladas en toda la ciudad. Estas papeleras no dejan de ser un elemento funcional, pero en este caso sin función: el viento es capaz de hacer que la bolsa interior se vacie.

El cuerpo principal está diseñado con unos orificios que permiten al viento entrar. Si estas papeleras se instalan en zonas de costa, donde el viento sopla prácticamente a diario, el resultado es el que se ve en la fotografía: la bolsa ondea al aire, los desperdicios también, y si hay suerte y puedes esquivarlos, te librarás de una bonita mancha.

Genialidades de los gestores municipales, que no han reparado en que la mejor solución para estas papeleras es la tradicional: un bloque de piedra, cemento o cualquier otro material, ajeno al viento y al vandalismo. A ver si me da tiempo y analizo el precio de una solución frente a la otra, porque me da la impresión de que teniendo en cuenta el vandalismo y la correcta gestión de los desperdicios, casi sale a cuenta otro tipo de papeleras, por lo menos para la zona de costa.

Lo que me sorprende es haber tenido que llegar yo a esta conclusión, debe ser que me pagan lo que a nuestros representantes municipales, que tengo el tiempo para pensar en ello, y que tengo los medios para paliar la situación. Cagonto.

La comunicación de los españoles

He estado de viaje en Bilbao unos días para la boda de una amiga y de casualidad, mi novia ha comprado el libro de Manuel Campo Vidal, ¿Por qué los españoles comunicamos tan mal?. Es uno de esos libros que a mí también me hubieran atraído, pero tengo una pila de libros acumulados (no hay más que ver mi biblioteca virtual para hacerse una idea).

El caso es que lo ojee un poco para hacerme una idea de qué iba y … ¡¡¡me lo he leido en dos días!!! La lectura es rápida: tiene letra grande, interlineado amplio y en la descripción se mezclan desde anécdotas de la comunicación de políticos y empresarios reconocidos, hasta consejos de cómo afrontar las situaciones descritas.

Entre los personajes citados: Felipe González, Jose Maria Aznar, Alfonso Guerra, Mariano Rajoy, Federico Trillo, Julio Linares, Manuel Pizarro, Nicolas Sarkozy,… y como no, también personas que no participan en la vida pública, pero de las que en palabras del autor “la gente sabe de lo que habla”.

He notado una ausencia: la de Julio Anguita, que no sé si se debe a algún olvido del autor, pero su papel parlamentario al menos es notorio (sin juzgar si es buen o mal orador).

Además, cita a varias personas que se encuentran en mi mitología: Jose Luis Sampedro y Manuel Castells. Este último fue su tutor de master en París.

Lejos de constituir un decálogo de consejos y guías (de las que el autor ha huido claramente y así lo explica en su epílogo), el libro pretende despertar en el lector más que nada la necesidad de introspección y autocrítica, sobre todo de aquellos que sean comunicadores.

Yo lo encuentro muy útil en cualquier caso, sea uno un directivo de una multinacional, un profesor de bachillerato o incluso un currito cualquiera. De hecho, lo voy a recomendar a mis compañeros de oficina.

Solamente tengo una pequeña crítica al libro y es que Manuel Campo Vidal dirige el Instituto de Comunicación Empresarial que precisamente se dedica a ofrecer cursos a quienes tienen problemas de comunicación y quieren mejorarla. Hay quien puede ver en el libro un planfetillo publicitario, más que  una obra didáctica y de iniciación, aunque sigo valorando muy positivamente la parte didáctica.

Agitando

Vamos a ver si es posible agitar un poco al personal, a ver como responden …

Hoy he empezado una pequeña experiencia en mi oficina: voy a poner mensajes en el tablon de anuncios, y que cada uno escriba algo relacionado. He empezado con la frase “¿Qué te ha inspirado hoy?” y he dejado unos post-it al lado, a ver qué pasa. El lunes espero ver alguna cosa escrita.

Lo malo es que el tablón ya no está al lado de la máquina del café. Hace unas semanas la han cambiado de sitio, para que no haya tanto ruido en la pradera de cubículos en la que trabajamos. Voy a ver si consigo que muevan el tablón al lado de la máquina.

Ya tengo una batería de preguntas para las próximas semanas.

En la multitud todos somos singulares

Antonio Negri nos habla en su libro “Movimientos en el imperio” de la multitud como fuerza reparadora de la crisis abierta por el capital en la actual epoca de la postmodernidad.
Normalmente, pensamos que la multitud no tiene estructura ni orden, pero precisamente es eso, una suma de multiples singularidades (no son múltiples individualidades), subjetivas, una expresion maxima de libertad, pues cada singularidad tiene su espacio.
Esta multitud no es la multitud del pueblo, sino una poblacion mayor, que incluye tambien a los actuales aristocratas politicos y economicos, pero que otorga a cada uno de ellos, un espacio de libertad.
Es curioso observar como el movimiento antiglobalizacion “presiona para ejercer el poder constituyente como base de lo comun”, y ha reconocido el final del mov comunista. Ha tomado el relevo “para relanzar un proyecto y construir una etica de la multitud revolucionaria, esto es, de la subjetividad y del antagonismo”.

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El petróleo y la energía

Ale, resulta que ahora la OPEC dice que puede producir más petróleo, pero que eso no va a hacer que se baje el precio del petróleo. El problema son los especuladores intermediarios que están esperando ganar dinero.

Yo me empiezo a preguntar si eso mismo se produce en nuestro país, donde el principal productor nacional (Repsol/YPF) es además propietario de toda la cadena de valor: extracción, refinado y distribución. Entonces, en este caso, ¿quién es el especulador? Probablemente, sea que se compra más petróleo fuera del que está compañía produce, pero en cualquier caso, el beneficio es importante.

Pero ojo al dato, que para poder poner el precio a algo más razonable, contamos con escasez de: ingenieros de extracción, ingenieros de explotación, ingenieros de refinado, plantas de refinado, inversión, etc.

Pero si esto es tan evidente para alguien como yo, ¿por qué no lo ven quienes dirigen estas empresas?

Pues ahora, vamos a ver cómo lo arreglamos.

Lo primero es empezar a pensar en energías alternativas, pero YA MISMO. No podemos seguir pensando que vamos a mejorar los procesos de extracción de petróleo y de su explotación eternamente. Incluso si utilizamos el petróleo de Alaska u otras reservas naturales, no tendrá sentido si nos cargamos el medio ambiente.

El dinero que estamos dedicando a comprar petróleo caro, lo podemos invertir directamente en reducir el consumo de petróleo. No soy economista, pero si hasta a mí me resulta evidente que se puede ahorrar con este esquema.

Luego los otros problemas, ya no nos importarán. Acotar la especulación en el precio: ¿para qué? Si utilizando nuevas energías (como las renovables, que son públicas y como su nombre indica, renovables) nos vamos a ahorrar a los especuladores ya tenemos suficiente ahorro. Reducir la tensión en Oriente Medio y Centroamérica (los principales productores): ¿para qué? Si es posible que al no necesitar el petróleo les dejemos vivir en paz.