La ética del hacker: los chicos quieren pasarlo bien

‘La ética del hacker y el espíritu de la era de la información’. Autor: Pekka Himanen (Destino, 2004).
 
En primer lugar aclarar que el término ‘hacker’ al que se hace referencia en el título se utiliza a lo largo del libro de manera unívoca.

En este caso, ‘hacker’ sirve para designar a todo desarrollador por vocación de sofware en general y a los del sistema Linux en particular, que son de los que la obra se ocupa.

El autor del libro viene a sostener la tesis de que estos ‘hacker’ son unos pioneros que han dado a luz un modelo de producción que se opone frontalmente a la ética protestante del trabajo (ética que según parece es la espina dorsal del sistema capitalista).

El tono general de la obra viene a transmitir un entusiasmo y un optimismo a todas luces infundado. Tras la lectura uno llega a las siguientes conclusiones:

– Estos chicos creen haber inventado la rueda.
– Por ese motivo se sienten muy felices.

Esta nueva forma que tienen los ‘hacker’ de entender el trabajo se fundamenta en dos pilares principales: la pasión y la diversión.

En realidad ‘La ‘etica del hacker’ da cuenta de un nuevo paso evolutivo en la historia de la humanidad: El paso del homo sapiens al homo ludens.

Para este nuevo hombre (?) el máximo objetivo vital se reduce a la búsqueda de entretenimiento a toda costa . De hecho en el prólogo de Linus Torvalds (pag.18) se puede leer:

“(…) nuestro progreso consiste en ir pasando de una fase a otra en un proceso completo desde la ‘supervivencia’ a la ‘vida social’ y al ‘entretenimiento’.
¿Sexo? Sí, claro. Sin duda empezó siendo supervivencia y continúa siéndolo. Nada que objetar. Pero en los animales más desarrollados ha dejado de ser una cuestión de pura supervivencia (…) en el caso de los seres humanos, el sexo por antonomasia es entretenimiento.
(…)¿Guerra? Lo mismo. Puede que la guerra no haya completado el proceso, pero la CNN hará todo cuanto tenga en su mano para conseguirlo. Empezó siendo supervivencia y va camino de convertirse inexorablemente en entretenimiento. (!)”

 

Mención a parte merece el capítulo en el que se explican los criterios organizativos seguidos por Linus Torvalds a la hora de liberar las distintas versiones del sistema operativo.

Este nuevo modo de entender la toma de decisiones hubiera hecho sin duda las delicias de Louis Aragon y Salvador Dali.

Aunque no soy usuario de Linux, tengo entendido el sistema tiene un rendimiento más que aceptable.

Nos encontramos pues ante claro caso de expediente X digno de Iker Jiménez. A no ser que hasta el dia de hoy hayamos estado equivocados en nuestra manera de entender la dirección de proyectos según el modelo tradicional: organización jerarquica de los equipos en función de los méritos y el conocimiento de sus componentes

¿Quién sabe?. Lo cierto es que ningun lector quedará indiferente ante la lectura de ‘La ética del hacker’ , que le deparará un abanico de sensaciones que van del estupor más inesperado a la hilaridad desbocada.

En resumen, una joya.